Posteado por: jbb | octubre 18, 2010

Granjas eólicas, aves, ruido y estética

La energía eólica es una de las herramientas más importantes para sobrevivir a la amenaza del calentamiento global sin agravar las condiciones de vida de cientos de millones de personas. Pero nada es perfecto o gratuito, y esta no es una excepción. Las críticas más frecuentes son que los aerogeneradores son feos, ruidosos y peligrosos para las aves.

¿Cuestión de gustos?

Han cambiado mucho los aerogeneradores eléctricos desde que fueron por primera vez usados en 1895 (http://guidedtour.windpower.org/composite-188.htm). En ese año el profesor Poul la Cour iluminó la comunidad de Askov en Dinamarca, adaptando los molinos de viento que usaban para extraer agua y moler granos. Terminando el siglo pasado, la estructura de los aerogeneradores era más parecida a las torres de extracción de petróleo, con granjas de viento que recuerdan los campos petrolíferos del suroeste de Estados Unidos. Desde hace unos diez años los aerogeneradores son más esbeltos y potentes y, por lo mismo, están más espaciados. Hay gustos para todo. Los intransigentes seguramente detestan cualquier tipo de aerogenerador. Los nostálgicos amantes de la historia han de preferir el modelo más antiguo y algunos encontrarán excitantes las concentraciones de torres eólicas de hace unos años. A mi me gustan los nuevos diseños, e incluso creo que aportan belleza al paisaje natural. Pero no viviría en una granja eólica a menos que me pagaran, como en efecto sucede (un ejemplo italiano).

Dos aerogeneradores de prueba de Poul la Cour. Instituto Askov Folk, Askov, Dinamarca, 1897.

Granja eólica de finales del siglo XX (¿algun lugar de California?)

Aerogeneradores en Tocco da Casauria, Italia

Ruido. ¿Cuántos decibeles aguantas?

Boye Jensen Odsherred, presidente de una asociación opuesta a la industria eólica, declaró que la “gente está harta de ver que su propiedad se devalúe y no poder dormir debido al ruido que producen las grandes turbinas de viento” (Andrew Gilligan, The Sunday Telegraph, 12 Sept. 2010).

En 1994, el ruido de un aerogenerador a 40 y 350 metros de distancia era de unos 60 y 40 decibeles (dB; http://www.bwea.com/ref/noise.html). En una ciudad de tamaño regular el ruido de fondo es cercano a 80 dB, pero en el campo está entre 20 y 40 dB. Los aerogeneradores pueden parecerle muy silenciosos a un citadino, pero un campesino que viva a 350 o menos metros de una granja eólica, puede considerar que el ruido es intolerable. Mas aun, no es de extrañar que tenga problemas de sueño, ya que el nivel máximo de ruido que la medicina recomienda para dormir placidamente, va de 30 a 35 dB. Cabe apuntar que aun con las torres eólicas más modernas no hay forma de eliminar el ruido repetitivo del giro de las aspas.

Aves y murciélagos

El tema de las aves levanta pasiones. Incluso han sugerido que la industria eólica y los ornitólogos profesionales participan en una conspiración “anti-pájaros”, pero sus argumentos son pobres.

La tasa de mortandad de aves carnívoras (águilas, halcones y búhos) en granjas eólicas es muy variable. En un estudio encargado por la Comisión de Energía de California (“California guidelines for reducing impacts to birds and vats from wind energy development”, 2007. pdf, 6.9 MB), reportan que la mayor mortandad se dio en dos granjas, donde hubo 0.6 muertes anuales por mega watt instalado, pero que fue 20 veces menor en las otras 9 granjas estudiadas. Esta diferencia es en gran parte debida a que los sitios de mayor mortandad interfieren rutas migratorias o están cerca de zonas de anidamiento o de una región con una alta densidad de población de aves o murciélagos.

Si estos números fueran aplicables a Baja California, los proyectos “Aubanel” (de Cannon Power y Gamesa) y “Energía Sierra Juárez” (de Sempra Energy) podrían causar la muerte de unas 1500 aves carnívoras al año si no se toma ningún cuidado, o 75 en el mejor de los casos.

Una mala planeación puede resultar en una debacle ecológica, que se puede evitar conociendo con anticipación la distribución geográfica y los hábitos de las poblaciones de aves y murciélagos que habitan la región que circunda cada conjunto de torres de aerogeneradores, al mismo tiempo que se investiga el potencial eólico de la zona.

Hacer las cosas bien

Con respecto a lo existente, la energía eólica tiene incontables beneficios ecológicos a nivel global y regional, y su explotación es una medida impostergable para sobrevivir dignamente a la era del cambio climático. No hay modo de evitar que las granjas eólicas deterioren el paisaje, aumenten el nivel de ruido y maten aves y murciélagos, pero podemos lograr que el paisaje sufra poco, el ruido sea tolerable y la mortandad mínima, seleccionando rigurosamente las áreas que ocupen los aerogeneradores.

La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto “Energía Sierra Juárez” es para una superficie casi igual a la de Holanda. Dicen que quieren “evitar la segmentación del proyecto” y “estudiar los impactos ambientales” sobre toda el área general del proyecto. Esto tiene poco sentido. Por su naturaleza, los proyectos eólicos están fragmentados y su potencial energético e impactos ecológicos son regionalmente variables. A pesar de esta deficiencia básica, las autoridades ambientales mexicanas autorizaron este proyecto por 80 años.

En mi opinión, Sempra Energy no evita “la segmentación del proyecto” por razones ecológicas, sino para adueñarse de un solo golpe de la región de mayor riqueza eólica del noroeste de México.

Las energías renovables son el petróleo del futuro. Debemos manejarlas con sagacidad.

El gobernador de Baja California, Guadalupe Osuna Millán, dijo “Deja que traigan cientos, miles de turbinas” (Onell Soto, San Diego Union Tribune, mayo 20, 2010). Quizá si, pero bajo el control del estado mexicano, cuidando el medio ambiente, con participación de capital nacional, atendiendo el bienestar de los mexicanos y no entregando un cheque en blanco al primer postor. En suma, sí a la energía eólica, pero haciendo las cosas bien.

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Posteado por: jbb | octubre 11, 2010

Energía Solar en California

El gobierno del estado de California se ha tomado muy en serio los problemas que puede ocasionar el cambio climático y, entre otras cosas, se ha fijado como meta que 20% y 30% del consumo eléctrico facturado en 2010 y 2020, provenga de energía renovable.

Dada nuestra dependencia económica con ese estado, es recomendable conocer la manera en que manejan y desarrollan la transición de su industria eléctrica, para implementar las políticas mas convenientes para modernizar este sector en Baja California.

Electricidad en California

Este estado-nación, la octava economía del orbe, tuvo un consumo eléctrico de casi 297 mil GWh (GWh = giga watt hora, una unidad de energía) en 2009. La energía eléctrica producida dentro de sus fronteras sumó 206 mil GWh, distribuida en plantas propiedad de particulares (6), cooperativas rurales (4), pueblos indígenas (3) y de interés público (48). La mayor parte del flujo eléctrico fue generado en plantas de gas natural (56.7%), nucleares (15.3%) y grandes hidroeléctricas (12.2%). Las plantas basadas en algún tipo de energía renovable – viento, sol, océano, geotermia, biomasa y pequeñas hidroeléctricas – aportaron el 13.9% del flujo eléctrico.

Como se puede ver, es difícil que la industria eléctrica californiana alcance en 2010 las metas fijadas por el gobierno.

Energía térmica solar

La energía solar contribuyó con tan sólo 0.4% de la energía generada en 2009 en California. Cerca de la mitad fue producida usando celdas fotovoltaicas, que pueden ser convenientes para usos locales, como hogares, edificios o tiendas de autoservicio. La otra mitad de la energía solar fue aprovechada para calentar fluidos que, por ejemplo, hacen girar la turbina que se usa para producir una corriente eléctrica. Grandes plantas generadoras pueden ser construidas utilizando esta segunda modalidad, conocida como energía solar térmica.

El gobierno de los E.U. ha producido mapas en los que se muestra de manera gráfica  el potencial de la energía solar térmica. Además de la radiación solar, también toman en cuenta la situación legal de la región y la topografía del terreno. Lo primero es para desechar de sus planes zonas de importancia ecológica o recreativa. Lo segundo obedece a que los colectores de luz se tienen que instalar sobre grandes superficies relativamente planas. Sonora y el valle de Mexicali destacan en el mapa de potencial solar térmico que hicieron para el suroeste de Estados Unidos.

Mapa del potencial regional para el desarrollo de plantas eléctricas basadas en energía solar térmica (National Renewable Energy Laboratory, Department of Energy, USA. julio 2007)

Proyectos en desarrollo

En base a este mapa, el gobierno de California solicitó cerca de 150 mil hectáreas de tierras federales donde planean construir 34 grandes plantas de energía solar térmica (ver mapa). Estiman que la potencia sumada de estas plantas será de unos 24 mil MW (MW es un millón de watts).

En los últimos dos meses han aprobado 6 plantas eléctricas basadas en energía solar térmica. La máxima potencia generada por estas plantas es de 2849 MW, es decir, a máxima eficiencia (24 horas con el Sol en el cenit, ni una nube, superficies ópticas limpias, etc.) podrían llegar a producir hasta 25 mil GWh en un año. Están revisando otros 6 proyectos de energía solar que suman 1365 MW. Estos 12 proyectos duplican la capacidad instalada en Baja California.

Estas plantas solares usan 3 tipos de tecnología: máquinas Stirling y abrevaderos (trough) y torres solares (de las que hay varios tipos). Las dos últimas son maneras distintas de enfocar la luz del sol, calentar el fluido y transportarlo hacia turbinas convencionales. En ambos casos la energía eléctrica se produce en una unidad central. En el diseño Stirling, una antena parabólica enfoca la luz solar a un fluido que hace girar un pequeño generador que produce electricidad. La planta consiste en un gran número de generadores interconectados.

Planta basada en el concepto de abrevadero (Solar Millenium Blythe)

Torre solar que se levantó en 1982 en Ciudad Real, España. Tenía 195 metros de altura, fue rodeada de una especie de toldo transparente que cubría un área de 244 metros de diámetro, y llegó a producir 50 Kw. Al tratarse de una simple prueba, se minimizaron los costos de construcción empleando materiales baratos. Una tormenta la derribó en 1989.

Planta de energía solar térmica basada en el diseño Stirling (Imperial valley Solar Project)

En la larga lista de proyectos energéticos que están revisando, son mayoritarias las plantas de gas natural y las de energía térmica solar. Hay dos proyectos menores para plantas geotérmicas, y ninguno asociado a biomasa, energía eólica o marina. Esto sugiere que en California han decidido que la energía térmica solar es, por lo pronto, la energía renovable mas adecuada para descarbonizar su industria eléctrica, así como para aprovechar las oportunidades que se están abriendo con la transformación de este importantísimo sector de la economía. Puede estar seguro que el noroeste mexicano está en sus planes, y no le sorprenda que próximamente sepamos que un consorcio extranjero está planeando construir una planta solar térmica en el valle de Mexicali.

Tres consideraciones finales

En 2007, Baja California tuvo un consumo eléctrico de 9200 GWh, 10 y 30 veces menos que lo que California importa y consume. La cantidad de energía eléctrica que Baja California puede exportar a los vecinos del norte – ya que nuestra red eléctrica está conectada al estado de California pero no al territorio nacional – es un vaso en el mar de su consumo.

Cualquier persona, como yo, puede encontrar una enorme cantidad de información sobre la infraestructura eléctrica de California en http://energyalmanac.ca.gov/, una página que el gobierno de ese estado mantiene actualizada y en orden. No es necesario un permiso especial, ni una ley y autoridad ad hoc sobre información y transparencia. Sin aspavientos dan por sentado que informar es una obligación que no debilita sus prerrogativas políticas y administrativas, que están basadas en la calidad de su trabajo.

Finalmente, destaca la decisión con la que gobierno y ciudadanía trabajan hacia la construcción de su infraestructura eléctrica para el siglo XXI. Seguramente hubo y hay diferencias importantes sobre el tema. Pero caminan juntos una vez que estas son resueltas. En contraste, nuestro camino está plagado de obstáculos, entre otros opacidad, corrupción, vacilaciones, protagonismo, ignorancia, imprevisión y la ausencia de una comunidad en el trabajo y en los fines perseguidos.

Posteado por: jbb | octubre 4, 2010

¿Adiós a los mariscos de Ensenada?

¿Adiós a los mariscos de Ensenada?

La concentración atmosférica de bióxido de carbono y otros gases con efecto invernadero, ha aumentado paulatinamente desde que empezó la revolución industrial. Esta es la principal razón por la que la temperatura media del planeta sea hoy en día unos 0.8 grados centígrados más alta que hace cien años.

Afortunadamente la atmósfera no absorbe todo el bióxido de carbono que, día y noche, producen las máquinas que la Humanidad ha inventado para hacer la vida más llevadera. De no ser así, hace rato que hubiéramos dejado de existir.

Comida para plantas, algas y bacterias

El bióxido de carbono es absorbido continuamente por plantas, algas y muchos tipos de bacterias, que con la ayuda de la luz solar lo transforman en oxígeno y compuestos orgánicos, principalmente azúcar. La fotosíntesis es el proceso en el que se basa el desarrollo de la mayor parte de los organismos vivos, y la luz solar y el bióxido de carbono son los dos materiales principales utilizados en este proceso.

Desafortunadamente, los beneficios de la fotosíntesis son contrarrestados por la deforestación y el cambio en el uso del suelo, que producen enormes volúmenes de gases invernadero y al mismo tiempo reducen la capacidad de absorción de la vegetación destruyendo una gran cantidad de plantas. La  cantidad de bióxido de carbono producida por estas actividades humanas es comparable a la que absorben los seres vivos.

La reserva oceánica

Los mares, océanos y grandes lagos, son el más importante depósito de bióxido de carbono. Según el último reporte del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (2007, Grupo de Trabajo I, Pág. 404), cerca del 40% de las emisiones antropogénicas de bióxido de carbono producidas entre 1750 y 2004 han sido absorbidas por los océanos. A largo plazo los océanos pueden capturar y procesar inmensas cantidades de bióxido de carbono atmosférico, pero la eficiencia disminuye. Mas aun, el bióxido de carbono fluiría de los océanos hacia la atmósfera si su concentración atmosférica empezara a disminuir.

Océanos mas ácidos

El bióxido de carbono se disuelve y reacciona químicamente con el agua y con carbonatos. Estas reacciones aumentan el nivel de acidez del agua, principalmente la que está más cerca de la superficie. La concentración atmosférica de bióxido de carbono era constante antes de la revolución industrial (hacia 1800), de tal suerte que desde hacía casi un millón de años no había variado el grado de acidez de los océanos. Desde entonces la concentración atmosférica de bióxido de carbono pasó de 250 a 390 partes por millón. Como consecuencia, la acidez media de la superficie oceánica aumentó 29% en el mismo periodo (Cao, Caldeira y Jain. 2007, Geophys. Res. Lett. Vol. 34, p. 5).

Mariscos en problemas

La acidificación del océano disuelve carbonatos, limitando el proceso de calcificación con el que se producen las conchas protectoras de numerosas especies marinas, entre otras las almejas, el ostión, el abulón, el camarón y ciertos tipos de plancton. Estos últimos son la base de la cadena alimenticia.

Recientemente un grupo de investigadores de la Universidad de Stony Brook (ver www.sciencedaily.com/releases/2010/09/100928154754.htm) llevó a cabo unos experimentos para evaluar el impacto que el nivel de acidez del agua tiene en el desarrollo de las larvas de dos almejas comerciales. Encontraron que las larvas tienen mayores probabilidades de supervivencia, crecen mas rápido y son mas robustas, cuando la concentración de bióxido de carbono es baja (menos acidez oceánica). La secuencia de fotos de abajo es mas que demostrativa (adaptada de Science Daily Magazine, octubre 3 2010).

Dicho de otro modo, el cultivo del ostión hubiera sido una industria muy rentable antes de 1800 y, si las cosas no cambian, está por verse si al terminar el siglo aun existirán los carritos de mariscos a los que hoy acudimos los ensenadenses para disfrutar de un delicioso coctel de ostión, almeja o camarón.

Golfo de California y mar Caribe: ¿arrecifes de coral al borde de su extinción?

La temperatura promedio de la superficie del planeta durante los primeros ocho meses de 2010 fue 0.67 grados centígrados mayor que el promedio del siglo pasado. Estos ocho meses fueron los segundos más calurosos desde que se tienen registros confiables de temperatura en todo el planeta (National Oceanic and Atmospheric Administration, EU; NOAA).

Las altas temperaturas de las superficies oceánicas ponen en riesgo la supervivencia de los arrecifes coralíferos, donde prosperan cerca de la cuarta parte de las especies marinas y de los que dependen importantes ramas de la industria pesquera y turística.

Los arrecifes de coral son colonias de millones de organismos llamados pólipos, asociados a unas algas (organismos unicelulares conocidos como zooxanthellae) con las que tienen una relación simbiótica: los pólipos le proporcionan protección y nutrientes a las algas a cambio de bióxido de carbono para producir los azúcares con los que se alimentan. Los arrecifes deben su gran gama de colores a estas algas.

Las algas son expulsadas por la colonia de pólipos cuando la temperatura del agua es muy elevada. Como resultado de ello los arrecifes primero pierden sus brillantes colores (se “blanquean”; bleaching en inglés) y luego mueren si la relación entre pólipos y algas no se restablece. Es decir, si la temperatura del agua no baja pronto.

Arrecife de coral blanqueado.

En 1983 se observó por vez primera el blanqueado de corales en el Pacífico Oriental y el mar Caribe, año en que fue particularmente intenso el fenómeno meteorológico de El Niño, en el que las aguas calientes del Pacífico occidental fluyen hacia las costas de América del Sur. En 1998, el año más caliente del que se tenga registro directo, se cree que murieron 16% de los arrecifes de coral. En 2005 cerca de 80% de los corales del Caribe fueron blanqueados y hubo arrecifes que perdieron hasta el 40% de su superficie.

Dadas las altas temperaturas registradas durante 2010, las predicciones para los arrecifes coralíferos son sombrías. Como se puede ver de la figura, una fracción importante de los corales del mar Caribe y del golfo de California está en condiciones de alto riesgo.

Mapa de riesgo para los arrecifes de coral en Mesoamerica (National Oceanic and Atmospheric Administration, E.U.)

Podrá haber años menos calurosos en los que muchos arrecifes de coral se recuperen al menos parcialmente. Pero hasta ahora la tendencia clara es hacia un aumento insostenible en la concentración de gases de efecto invernadero y, con ello, hacia temperaturas cada vez mayores en la superficie de los océanos. A menos que la naturaleza encuentre una solución inesperada, o que la humanidad cambie a muy corto plazo sus hábitos de consumo y paradigmas de progreso, es posible que seamos una de las últimas generaciones que disfrutó de manera directa de la belleza de los arrecifes de coral.

Posteado por: jbb | septiembre 22, 2010

Proyecto eólico “Energía Sierra Juárez”

Resumen Ejecutivo (pdf, 580 kB)

Manifestación de Impacto Ambiental:

Capítulo I: Datos generales del proyecto (pdf, 2,4 Mb)

Capítulo II: Descripción de las obras o actividades y, en su caso, de los programas o planes parciales de desarrollo (pdf, 4.8 Mb)

Capítulo III: Vinculación con los instrumentos de planeación y ordenamientos jurídicos aplicables (pdf, 7.7 Mb)

Capítulo IV: Descripción del sistema ambiental regional y señalamiento de tendencias de desarrollo y deterioro de la región (pdf, 23.6 Mb)

Capítulo V: Identificación, descripción y evaluación de los impactos ambientales, acumulativos y residuales del sistema ambiental regional (pdf, 2.6 Mb)

Capítulo VI: Estrategias para la prevención y litigación de impactos ambientales, acumulativos y residuales del sistema ambiental regional (pdf, 576 Kb)

Capítulo VII: Pronósticos ambientales regionales y, en su caso, evaluación de alternativas (pdf, 384 Kb)

Capítulo VIII: Identificación de los instrumentos metodológicos y elementos técnicos que sustentan los resultados de la manifestación de impacto ambiental (pdf, 812 Kb)

Punto de acuerdo en la Cámara de Diputados (pdf, 72 Kb)

Resolutivo de la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (pdf, 1.6 Mb)

Posteado por: jbb | septiembre 22, 2010

Lo que contamina un aerogenerador

Lo que contamina un aerogenerador

Por: Clemente Álvarez, El Pais, 22 de septiembre 2010

Ver muy buenos comentarios en: http://blogs.elpais.com/eco-lab/2010/09/lo-que-contamina-un-aerogenerador.html

¿Cuál es el impacto ambiental de los aerogeneradores cuyas palas se han ido multiplicando por casi todo el país? A diferencia de las centrales eléctricas tradicionales, la gran ventaja de estos gigantescos molinos modernos es que proporcionan energía limpia a partir del simple viento, sin contaminar, ni dejar residuos peligrosos. Sin embargo, esto no quita que, a lo largo de todo su ciclo de vida, también causen diversos tipos de afecciones sobre el medio ambiente.

Antes de ponerse a girar sus palas para generar kilovatios no contaminantes, habrá sido preciso fabricar sus diferentes partes, transportarlas y montarlas en el lugar indicado. Y esto implica transformar recursos, generar emisiones y usar otras energías no tan limpias; es decir, contaminar. ¿Cuánto tardan estas máquinas en producir la energía que ha costado fabricarlos y montarlos? No mucho: 153 días.

Esto es al menos lo que estimó Eduardo Martínez Cámara, responsable de I+D en el Grupo Eólicas Riojanas y profesor asociado del departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de la Rioja, a partir del análisis del ciclo de vida (ACV) de un aerogenerador Gamesa G8X de dos megavatios (MW), instalado en el parque eólico de Munilla (también en La Rioja). Considerando que esta máquina tenga una vida útil de 20 años (el tiempo garantizado por lo general por los fabricantes), esto significa que antes de su hipotético desmantelamiento habrá generado 47,4 veces la energía necesaria para su fabricación. Esto es bastante más de lo que se consigue con unas placas fotovoltaicas; pues se calcula que una de estas instalaciones solares produce en sus 30 años de vida útil cerca de 16 veces la energía utilizada en su creación si está en Sevilla, 15 veces si está en Madrid y 13 veces si está en Barcelona(1).

De forma posterior, este investigador de La Rioja ha seguido trabajando en nuevos estudios para aportar mayor precisión a estos resultados. Uno de los factores que pueden variar el impacto ambiental de estas máquinas está en el desgaste que sufran y el mantenimiento que haya que realizar. “No es que se tengan que cambiar muchas piezas, pero éstas son muy grandes”, indica Martínez Cámara, que ha analizado como el aumento del impacto puede ser de alguna forma compensado por la reparación y reutilización de los componentes. “Una pala pesa en torno a seis toneladas; supón que durante los 20 años de vida útil de la máquina hay que cambiar una vez el rotor completo por rotura de las tres palas. Eso implica volver a fabricar tres palas, volver a montarlas en el aerogenerador y enviar al vertedero las viejas”.

En un aerogenerador de 70 metros de alto y 80 metros de rotor, por lo general las partes con un mayor impacto son las palas y la cimentación. Otra de las claves que pueden alterar el balance ambiental de las turbinas es lo que ocurra con cada uno de sus componentes al convertirse en residuos. A diferencia de la torre, cuyo acero puede reciclarse, aquí el componente más problemático es el rotor, las palas, que están fabricadas de un composite, mezcla de fibra de vidrio y resinas epoxi (en las palas más grandes se utiliza también fibra de carbono). Aunque todavía no ha pasado suficiente tiempo para que ningún parque eólico llegue a esos 20 años en los que se estima que podría llegar al final de su vida y no existen experiencias de instalaciones desmanteladas, sí que ocurre que haya que sustituir unas palas deterioradas. Y, entonces, el destino de esta pieza, hoy en día, es el vertedero. Sin embargo, según ha calculado Martínez Cámara, el que pudiese reciclarse este componente reduciría el impacto global del aerogenerador en un 6%. Quizá no parezca un porcentaje muy alto por sí solo, pero como explica el investigador, da idea de la importancia del reciclado de cada una de las piezas para el conjunto del aerogenerador.

En la metodología de Análisis de Ciclo de Vida utilizada por este profesor de La Rioja se contemplan los efectos relacionados con categorías de impacto estandarizadas como ecotoxicidad, uso de la tierra, combustibles fósiles, cambio climático, cancerígenos, capa de ozono… Ahora bien, no se tienen en cuenta varios de los impactos ambientales que más importancia pueden tener en un aerogenerador; es el caso de la contaminación visual o de los daños causados a la avifauna.

En lo que se refiere al impacto sobre el paisaje, a menudo resulta difícil de medir por ser un factor bastante subjetivo. Aún así, parece claro que puede ir incrementándose según aumente el número de parques eólicos, que ya están por los 20.000 MW marcados como objetivo para 2010. La tendencia es colocar menos aerogeneradores, pero más grandes.

En cuanto a la mortalidad de aves provocada por las palas de estas máquinas existen muchos estudios con resultados muy diferentes. ¿Cuál es el impacto real de estos aerogeneradores? “No te puedo decir ni que sea alto, ni bajo, depende muchísimo de la localización, puede ser cero o muy grande”, explica Manuela de Lucas, investigadora del Departamento de Etología y Conservación de la Biodiversidad de la Estación Biológica de Doñana, que lleva casi 15 años estudiando este problema.

Como especifica, la especie más afectada es el buitre leonado, ya que su forma de volar consiste justamente en planear aprovechando el viento. Según el modelo predictivo que ha desarrollado, más que de la cercanía a las poblaciones de estas aves, los daños de los aerogeneradores parecen depender de que estén colocados en corrientes de aires utilizadas por estos animales para desplazarse. “Hay filas de aerogeneradores que matan mucho y otras a tan sólo unos pocos metros que no hacen nada”, comenta.

Posteado por: jbb | julio 29, 2010

Proyecto: desaladora en el estero de Punta Banda

Resumen Ejecutivo Desaladora Ensenada (pdf, 1 Mb)

Manifiesto de Impacto Ambiental Desaladora Ensenada (pdf, 15.1 Mb)

Posteado por: jbb | julio 21, 2010

Base de datos climáticos de Baja California

El grupo de Datos Climáticos del CICESE desarrolló una base de datos climática digital para Baja California como un entregable del PEAC-BC. Por el momento sólo tiene los datos de “Observaciones”. Los invitamos a revisar la página en donde podrán graficar el ciclo anual, series de tiempo con tendencia, bajar los datos de una estación y hacer búsquedas de una estación.

http://peac-bc.cicese.mx/

Para visualizar adecuadamente el mapa de Google se necesita Internet Explorer 8. Con otros navegadores como Opera y Mozilla no tuvimos problemas para abrirlo.

Saludos y muchas gracias,

Edgar Pavía, Ismael Villanueva, Tereza Cavazos y Federico Graef

Posteado por: jbb | marzo 25, 2010

Puerto El Sauzal: manifiesto de impacto ambiental

Manifiesto de Impacto Ambiental (pdf, 30.7 MB)

Resumen Ejecutivo (pdf, 240 KB)

Observaciones al Manifiesto de Impacto Ambiental que se le presentaron a la SEMARNAT:

¿Y los gases tóxicos? J. Bohigas. Escrito (pdf, 1 Mb), Presentación (ppt, 2.4 Mb)

Daños colaterales: seguridad, iluminación, ruido y fealdad. J. Bohigas.  Escrito (pdf, 1.4 Mb), Presentación (ppt, 3.1 Mb)

Afectaciones a la práctica del surfing. F. Marván.  Escrito (pdf, 88 Kb), Presentación (ppt, 3.2 Mb)

Acta circunstanciada de la reunión pública (pdf, 180 Kb)

Encuesta en El Sauzal Y. Medellin (pdf, 180 Kb)

Posteado por: jbb | marzo 25, 2010

Carta de la Coalición Viva Punta Banda

Carta a la ciudadanía de la Coalición Viva Punta Banda (pdf, 300 kB)

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